El Gobierno cubano anunció la excarcelación anticipada de 2.010 prisioneros como gesto humanitario en el marco de la Semana Santa, en lo que representa la mayor liberación masiva de presos en la isla en una década y el segundo indulto decretado en menos de un mes.
La medida llega en un contexto de creciente presión de Washington sobre La Habana. La administración de Donald Trump ha endurecido su discurso hacia Cuba mientras relaja parcialmente las restricciones petroleras, lo que permitió recientemente la llegada de un buque ruso con crudo a la isla, una señal de las tensiones y negociaciones en curso entre las partes.
Hasta el momento se desconoce la identidad de los beneficiados y si entre los liberados se encuentran presos políticos, uno de los puntos más sensibles en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos y en el debate internacional sobre los derechos humanos en la isla.
El anuncio no ha sido acompañado de una lista oficial de los excarcelados ni de detalles sobre los criterios utilizados para su selección, lo que mantiene la incertidumbre sobre el alcance real de la medida y su posible impacto en las negociaciones diplomáticas entre ambos países.
Cuba acumula una significativa cantidad de presos detenidos tras las protestas del 11 de julio de 2021, cuya liberación ha sido exigida reiteradamente por organizaciones de derechos humanos y gobiernos de distintas regiones del mundo.






