Cuatro hospitales públicos de Córdoba anunciaron la suspensión de servicios a usuarios de Nueva EPS, luego de que la entidad no cumpliera con los pagos comprometidos en una reunión celebrada el pasado 8 de septiembre.
Los hospitales San Jerónimo de Montería, Sandiego de Cereté, San Vicente de Paul de Lorica y San Juan de Sahagún comunicaron que, pese a los acuerdos establecidos con la Gobernación de Córdoba y la Gerencia Zonal de Nueva EPS, no se efectuó la postulación de giro en la fecha pactada.
La suspensión comenzó este jueves 12 de septiembre y mantendrá únicamente la atención de urgencias y los servicios para grupos poblacionales priorizados. Los centros médicos justificaron la decisión por la crítica situación financiera que atraviesan debido a la falta de pagos.
“No podemos seguir asumiendo cargas económicas derivadas de servicios prestados sin el debido pago”, expresaron las instituciones en un comunicado conjunto. Los hospitales argumentaron que la medida busca defender la sostenibilidad de las entidades públicas y asegurar la continuidad futura de la atención médica.
La determinación impacta directamente a aproximadamente 500,000 afiliados de Nueva EPS en Córdoba, lo que representa una parte considerable de la población departamental. Los hospitales calificaron la situación como de “máxima gravedad” debido al alto número de personas afectadas.
Ante esta crisis, las instituciones hospitalarias hicieron un llamado urgente al Ministerio de Salud y a la Superintendencia Nacional de Salud para que implementen las medidas necesarias que garanticen el flujo oportuno de recursos económicos.
Los hospitales advirtieron que sin una solución inmediata se podría presentar el colapso de la red hospitalaria pública del departamento, lo que agravaría aún más la crisis del sistema de salud en la región.









