La Corte Suprema de Justicia condenó al congresista Modesto Aguilera a 102 meses de prisión, equivalentes a 8 años y 6 meses, tras hallarlo culpable del delito de acto sexual violento.
El fallo, que llega seis años después de los hechos no le da ningún beneficio, el alto tribunal negó tanto la suspensión condicional de la pena como la prisión domiciliaria, por lo que se librará orden de captura en su contra para que cumpla la condena en un centro carcelario.
Además de la pena privativa de la libertad, Aguilera quedó inhabilitado para ejercer funciones públicas por el mismo período de la condena y deberá pagar una multa de 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes para el año 2020 por concepto de perjuicios morales causados a la víctima.
Los hechos se remontan a octubre de 2020 en Barranquilla, cuando la víctima tenía 18 años. Un primo suyo, cercano al congresista, la invitó a una reunión política para jóvenes organizada en un hotel. Una vez dentro de una de las habitaciones, Aguilera cometió el acto sexual violento. La víctima relató que al cerrarse la puerta el congresista se abalanzó sobre ella y que no tenía dinero para escapar del lugar. En su momento, la mujer señaló que su primo actuó en complicidad con Aguilera para facilitar el acceso a ella.
Precisamente por ese señalamiento, la Corte Suprema compulsó copias a la Fiscalía General de la Nación para que indague si el primo de la víctima tiene responsabilidad penal en los hechos, con esa decisión, el caso no cierra del todo, abre una nueva línea de investigación que podría sumar a otro implicado al proceso judicial.
La condena a Aguilera marca uno de los fallos más contundentes que ha emitido la Corte Suprema contra un congresista en ejercicio por un delito de naturaleza sexual en la historia reciente del país.





