Corea del Sur elevó su alerta sobre Venezuela al nivel 4, el máximo en su escala, y prohibió estrictamente los viajes a los estados Zulia, Táchira, Apure y Sucre, excepto las capitales y una zona este de Zulia (sur del Lago de Maracaibo), debido a la escalada de tensiones regionales y riesgos graves en las zonas fronterizas.
La restricción fue impuesta por la Cancillería surcoreana al considerar que existe “un nivel de riesgo muy grave que amenaza la vida y la seguridad de los ciudadanos”, según información publicada en el portal web oficial del ministerio.
La legislación surcoreana establece que los ciudadanos que incumplan las prohibiciones de viaje pueden ser sancionados con una multa de hasta 2.034 dólares o enfrentar pena de prisión, medida que refleja la seriedad con que el gobierno asiático evalúa la situación en territorio venezolano.
La decisión de Seúl coincide con el mayor despliegue militar estadounidense en el Caribe. Washington movilizó al portaviones más grande del mundo para unirse a una operación desplegada desde agosto en aguas cercanas a Venezuela, que según el gobierno estadounidense busca combatir el narcotráfico.
Sin embargo, el dictador Nicolás Maduro ha insistido en que el verdadero objetivo de la presencia militar estadounidense es su gobierno y apropiarse de las reservas petroleras venezolanas, generando un clima de tensión en la región que ha alertado a gobiernos de otros continentes.
La alerta nivel 4 de Corea del Sur representa el grado más alto de advertencia que un país puede emitir sobre un territorio extranjero, equiparable a zonas de conflicto armado activo o situaciones de extrema inestabilidad que ponen en riesgo inminente la vida de los ciudadanos.







