Tuchín. La guardia indígena Zenú en el municipio de Tuchín, Córdoba, castigo en el cepo a varios miembros de la comunidad que incumplieron el aislamiento preventivo obligatorio, decretado por el Gobierno Nacional como forma de contener la pandemia del coronavirus.
En el parque de la localidad y a la vista de quienes se atreven a transitar por las solitarias calles de este municipio del norte de Córdoba, se exhibieron a los infractores en el llamado cepo, un instrumento que los pueblos indígenas utilizan para sancionar a quienes infringen las normas de los cabildos y resguardos.
Por las fotografías que del peculiar castigo han circulado, se observa que fueron más de diez los indígenas sancionados con la tradicional penitencia, la cual consiste en apresar un pie en una estructura de madera, lo cual impide la movilidad y obliga a adoptar una posición que se hace incómoda para el infractor.
El castigo en el cepo puede tardar varias horas dependiendo de la gravedad de la falta y en los casos más extremos, hasta días.
La Policía de Córdoba tuvo conocimiento de la situación y al tratarse de jurisdicción indígena solo se limitaron a dar instrucciones de que los separaran un poco para garantizar así el distanciamiento social.
Córdoba continúa hasta el cierre de este reporte con dos casos de COVID-19 confirmados, uno en Sahagún y otro en Lorica, se está a la espera de los resultados de al menos 100 pruebas enviadas al INS.