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Las décadas de olvido estatal también hicieron mella, muchos pobladores del sur de Córdoba solo conocen la autoridad impuesta por el actor armado.


Redacción. Córdoba está retornando a la oscura época de la violencia paramilitar y de los desplazamientos masivos, ahora los actores tienen nuevos nombres, pero con un origen y motivación similar: la disputa por el territorio.

El sur de Córdoba y el norte de Antioquia es una de las regiones donde los cultivos de coca se incrementaron en más de un 70% en el último año, según las mediciones realizadas por la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito.

Contexto: Los cultivos de coca en Córdoba aumentaron un 79%: ONU

Es una zona estratégica para los intereses financieros de los grupos al margen de la ley, entre ellos las mal llamadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia o Clan del Golfo y los Caparrapos, una facción del primer grupo que se separó y ahora delinque en bloque con disidencias del frente 18 de las Farc.

De acuerdo con Arnovis Zapata, líder campesino del sur de Córdoba, la guerra se está librando para controlar un amplio territorio que comprende zonas de Ituango, Córdoba y el parque Nacional Natural Nudo del Paramillo.

La lucha armada de estos grupos ocasiona combates constantes que colocan a los campesinos y comunidades indígenas en medio del fuego cruzado y el temor los obliga el desplazamiento.

Sumando los dos eventos de desplazamiento, serían 843 familias, más de 2.500 personas en Puerto Libertador y Tierralta, Córdoba. Datos extraídos de informes de la OCHA

Muestra de ello son los más de 700 familias desplazadas que permanecen en albergues temporales del corregimiento Juan José de Puerto Libertador, fenómeno que se empezó a evidenciar desde mediados de marzo del presente año, pero que había sido advertido desde finales de 2018 por la Defensoría del Pueblo.

La Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) alertó a inicios de esta semana sobre un nuevo desplazamiento masivo esta vez en zona rural de Tierralta, Córdoba, donde 143 familias de campesinos e indígenas Emberá Katíos se desplazaron por combates entre Ejército y Clan del Golfo.

Córdoba pasó de 2.688 hectáreas de cultivos de uso ilícito sembradas hasta diciembre del 2016 a 4.780 (ha) al mismo corte de 2017, representando un incremento del 79%. Foto: Verdad Abierta.

La zona en disputa es estratégica por varios factores, las estribaciones del Nudo del Paramillo son un escondite natural, los cultivos ilícitos abundan, tienen complejos de laboratorios cocaleros y es el corredor de movilidad de salida hacia dos departamentos, además conecta con rutas que comunican con el resto de la costa Caribe.

Las décadas de olvido estatal también hicieron mella, muchos pobladores del sur de Córdoba solo conocen la autoridad impuesta por el actor armado. Ahora y por la coyuntura del Plan Aquiles, hace presencia con la bota militar.

► Contexto: Ilegales desplazan a campesinos para evitar avances en erradicación de la coca

Oscar Zapata, integrante de la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, advierte además que hay otras poblaciones de la zona que están en riesgo de desarraigo por la disputa del control territorial, entre ellas La Caucana, región del bajo Cauca donde hubo desplazamiento a cuentagotas.

Advierte además que el Estado colombiano ha incumplido en materia de garantías de seguridad para las comunidades que se comprometieron a erradicar la hoja de coca, comunidades que los grupos armados están viendo como amenazas a sus intereses económicos por el negocio del narcotráfico.



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