El departamento de Córdoba encabeza la depuración nacional de proyectos energéticos sin avances reales, con 538 megavatios de capacidad recuperada que estaban bloqueados por iniciativas que el Gobierno calificó como “proyectos de papel” que generaban más incertidumbre que energía.
La cifra posiciona al territorio cordobés como el departamento con mayor cantidad de capacidad asignada liberada en el país, superando a Cundinamarca y Norte de Santander, según reveló el Ministerio de Minas y Energía en el marco del proceso de limpieza de la red eléctrica nacional que recuperó cerca de 5.000 megavatios en tres años.

Solo en 2025, Córdoba liberó 209 megavatios mediante la eliminación de proyectos inciertos, superando a La Guajira con 200 megavatios y Boyacá con 204 megavatios. Hasta agosto de 2024, el departamento había recuperado 329 megavatios de proyectos que ocupaban puntos de conexión sin mostrar avances concretos.
El ministro Edwin Palma explicó que durante la investigación exhaustiva descubrieron situaciones inaceptables, donde empresas intentaban acaparar la capacidad de transporte presentando decenas e incluso cientos de aplicaciones de puntos de conexión sin desarrollos reales.
La Unidad de Planeación Minero Energética depuró en total 101 proyectos a nivel nacional que permitieron recuperar capacidad equivalente al 25% de la generación eléctrica instalada del país.
El proceso, coordinado con apoyo de XM, las transportadoras de energía y la CREG, identificó iniciativas que pese a contar con aprobaciones previas no registraban avances ni cumplían requisitos establecidos.

La liberación de esta capacidad abre ahora espacio para el ingreso de nuevos proyectos de generación limpia verdaderos en Córdoba, departamento que según el gremio SER Colombia cuenta actualmente con 13 iniciativas de energía solar entre mediana y gran escala en pruebas y operación.
Sin embargo, el panorama para nuevas inversiones enfrenta obstáculos regulatorios. El presidente de Isagen, Camilo Marulanda, advirtió que las reglas propuestas para la subasta de capacidades de 2026 afectan la rentabilidad de los proyectos solares, con retornos esperados por debajo del 5%, inclusive menores a la inflación, lo que los haría inviables.





