La Gobernación de Córdoba incorporó 42 equipos de última generación al Laboratorio Departamental de Salud Pública, tras una inversión que supera los $2.850 millones y que apunta a elevar la capacidad científica y técnica de esa dependencia.
La renovación tecnológica aumenta el volumen de muestras que el laboratorio puede procesar y analizar, además de acortar los tiempos de respuesta frente a eventos de interés en salud pública que exigen actuación inmediata.
Entre las enfermedades que ganan mayor seguimiento con esta capacidad figuran el dengue, el zika, la chikunguña, el chagas y los virus respiratorios, patologías con peso propio en el perfil epidemiológico cordobés, junto a otros eventos bajo observación permanente.
El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, ubicó estos recursos dentro del propósito de su administración de transformar la atención en salud y robustecer las capacidades institucionales del territorio.
La secretaria de Desarrollo de la Salud de Córdoba, María Marcela Arriola, precisó que el alcance del proceso desborda la compra de aparatos. “Hoy contamos con una mayor capacidad para investigar, vigilar y responder ante riesgos que pueden afectar la salud de los cordobeses”, expresó la funcionaria.
Arriola agregó que el laboratorio trabaja bajo parámetros técnicos exigentes: “Esta inversión no es solamente nueva tecnología, también significa fortalecer nuestros procesos de biología molecular y trabajar con altos estándares de bioseguridad, biocontención y biocustodia”.
Talento humano y manejo de agentes biológicos
El plan de modernización refuerza las áreas de biología molecular, bioseguridad, biocontención y biocustodia, indispensables para manipular con rigor y seguridad agentes biológicos que representan alto riesgo.
La secretaria de Desarrollo de la Salud señaló otro frente del proceso: “También estamos fortaleciendo las competencias de nuestro talento humano para aprovechar esta nueva capacidad y responder con mayor oportunidad ante los eventos de interés en salud pública”.
El personal técnico que opera los nuevos equipos recibe actualización para asumir las distintas labores de vigilancia epidemiológica, componente con el que la administración departamental busca sostener el estatus sanitario de Córdoba y respaldar la toma de decisiones en salud.





