El departamento de Córdoba redujo de forma considerable su tasa de homicidios y registra la más baja de los últimos ocho años. En lo corrido de 2025 se han contabilizado 155 asesinatos, una caída sustancial frente a los 248 casos registrados en 2024, cifra que ya marcaba un descenso respecto a periodos anteriores.
El gobernador Erasmo Zuleta Bechara destacó el comportamiento de los indicadores y atribuyó parte de los avances al trabajo coordinado con la Fuerza Pública.
No obstante, señaló que el panorama pudo ser aún más favorable. “Si no hubiera existido el plan pistola, las cifras de homicidios serían aún más alentadoras”, afirmó durante el Consejo de Seguridad Departamental.
Los datos históricos confirman la tendencia descendente. En 2023 se reportaron 314 muertes violentas, mientras que 2022 cerró con 324 homicidios, uno de los años más críticos de la última década.
En 2021 la cifra bajó a 269 casos, en 2020 a 241, y en 2019 —año marcado por restricciones derivadas de la pandemia— se documentaron 319 asesinatos.
El gobernador sostuvo que la reducción alcanzada en 2025 refleja un cambio positivo en las dinámicas de seguridad, impulsado por labores de patrullaje, capturas focalizadas y presencia institucional en zonas rurales y urbanas.
Las autoridades reiteraron que el comportamiento actual no implica una eliminación total de amenazas y pidieron a la ciudadanía mantener canales de denuncia activos.
Tanto la Policía como el Ejército aseguraron que continuarán con operaciones dirigidas contra el Clan del Golfo, único grupo armado con presencia en Córdoba.





