Martha Ruiz Solera, aspirante a la Cámara de Representantes por Pr1mero Córdoba 105, ha construido su campaña alrededor de una premisa clara: Colombia no puede seguir ignorando la crisis que viven las familias colombianas.
Tras años de trabajo en el servicio público y social, Ruiz Solera llegó a una conclusión que hoy guía cada uno de sus mensajes: el país necesita legisladores dispuestos a cambiar de raíz las condiciones que mantienen a millones de familias atrapadas en la pobreza y la exclusión.
“Colombia necesita congresistas con vocación de servicio público, que trabajen por amor con el pueblo y hagan que las leyes funcionen”, ha dicho la candidata en múltiples ocasiones durante su recorrido por el departamento.
Su propuesta, denominada S.O.S. Familias, gira en torno a tres frentes: salud, oportunidades y seguridad. En salud, Ruiz Solera advierte que el sistema colapsó y las consecuencias las pagan los más vulnerables. “La salud mental está abandonada, la violencia en el hogar es creciente, la gente está muriendo por enfermedades prevenibles y el sistema de salud está colapsado”, afirma.
En materia económica, la candidata apunta al desempleo creciente, la deserción escolar juvenil y el abandono del campo como heridas abiertas que ningún gobierno ha cerrado. Para las comunidades rurales, señala, la situación es especialmente grave: falta trabajo digno y las oportunidades simplemente no llegan.
El tercer frente toca las condiciones de vida básicas: hacinamiento, falta de agua potable, energía eléctrica y vías en mal estado. Para Ruiz Solera, esa combinación no solo perpetúa la pobreza, sino que alimenta la violencia y cierra el futuro a niños y jóvenes.
“Quiero ser la voz en el congreso para mujeres, madres cabeza de familia, víctimas de violencia, cuidadores; jóvenes, estudiantes; familias campesinas y comunidades rurales, hombres trabajadores, emprendedores y trabajadores informales, niños, niñas y adolescentes, entre otras poblaciones”, ha repetido a lo largo de su campaña en cada encuentro con la ciudadanía.




