El mayor desafío que enfrenta Montería en medio de la emergencia por inundaciones es evitar que dos flujos de agua se junten en el occidente de la ciudad, una situación que complicaría aún más la crisis que afecta a varios barrios urbanos.
El alcalde Hugo Kerguelén García reveló que los equipos de trabajo se concentran en labores de contención para impedir este escenario, especialmente en el barrio El Dorado, cerca del sector Pitolandia.
Voluntarios del sector están a esta hora de la noche del sábado, llenado costales con arena para levantar una barricada de al menos 1.8 metros que pueda evitar la unión de las corrientes, teniendo en cuenta que el agua ya está en la calle principal de El Dorado, cerca de la troncal.
“Hoy tenemos un inconveniente y ese inconveniente es que las dos aguas ya están buscando unirse y es la tarea que nosotros tenemos en el día de hoy, estamos haciendo contención para que estas dos vertientes, dos corrientes de agua no se unan de tal manera que nosotros no tengamos mayores problemas”, explicó el mandatario.
La situación se originó el domingo pasado cuando las precipitaciones constantes provocaron la ruptura del río Sinú en aproximadamente dos o tres puntos de la vía hacia Las Palomas. El agua se desplazó desde el cauce hacia la margen izquierda rural y al humedal Berlín.
“Esas aguas hoy son las que han venido buscando su cauce natural, las antiguas ciénagas, y han venido inundando progresivamente todas estas tierras bajas que estaban protegidas ambientalmente”, detalló Kerguelén García.
La inundación comenzó por el sector de Berlín y posteriormente se extendió hacia todos los barrios del occidente de Montería de manera sistemática y creciente.
El nivel del río Sinú presenta una leve disminución, pasando de 5.8 metros a 5.76 metros. Esta reducción se debe a los escapes que se generaron por las roturas del cauce. “El río ha venido disminuyendo precisamente porque tiene los escapes a través de la ruptura que se han presentado”, aclaró el alcalde.





