Una secuencia de descuidos en cuestión de segundos se cobró la vida de Gustavo, durante la tarde del lunes 16 de febrero en el corregimiento de Mateo Gómez, municipio de Cereté, en inmediaciones del cementerio local.
El fatal accidente involucró la motocicleta en la que viajaba la víctima y un vehículo furgón.
Según las versiones preliminares recopiladas por las autoridades, un motociclista que se desempeña como cobrador en la zona frenó intempestivamente en plena vía para recoger una gorra que se le había caído. El conductor del furgón, al advertir el obstáculo, pisó los frenos de manera repentina para evitar atropellarlo. Gustavo, que circulaba detrás del vehículo de carga junto a su esposa Paula Andrea Hoyos, docente del municipio de Cereté, no tuvo tiempo de reaccionar e impactó de frente contra la parte trasera del furgón.
El golpe fue devastador para el conductor de la motocicleta. La primera ambulancia que llegó al lugar constató que el comerciante no presentaba signos vitales. Una segunda unidad de emergencias fue despachada para trasladarlo hasta un centro asistencial en Montería, capital cordobesa, donde se confirmó su deceso.
Paula Andrea Hoyos, quien viajaba como parrillera en la misma motocicleta, resultó ilesa de manera sorprendente, aunque el impacto emocional de haber presenciado la muerte de su compañero marca un episodio traumático difícil de superar.
La pareja regresaba de manera habitual a su residencia en la vereda La Pozona de Mateo Gómez.
Las autoridades de tránsito y la Fiscalía iniciaron los procedimientos investigativos para determinar responsabilidades y esclarecer las circunstancias exactas que desencadenaron el siniestro.




