Colombia se prepara para convertirse en el epicentro del debate global sobre la transición energética. El país acogerá entre el 24 y el 29 de abril en Santa Marta la “Primera Conferencia para la Transición Energética: más allá de los Combustibles Fósiles”, un encuentro internacional que reunirá a gobiernos, organizaciones sociales, sector privado y academia de 45 países confirmados.
El presidente Gustavo Petro respaldó el evento con un mensaje directo en su cuenta de X: “Vamos a la cumbre sobre la eliminación de los combustibles fósiles en Colombia. La descarbonización de la economía es fundamental para la existencia humana.”
El propósito central de la conferencia es construir soluciones frente a la crisis climática y trazar rutas concretas hacia la descarbonización de las economías participantes, en un momento en que el precio internacional del petróleo se mantiene elevado por las tensiones en Oriente Medio.
Precisamente ese contexto alimenta las críticas de varios sectores políticos y económicos colombianos, que consideran que organizar una cumbre para eliminar los combustibles fósiles en un país cuya economía depende en buena medida de la producción petrolera y carbonera resulta contradictorio con los intereses de soberanía energética nacional.
El encuentro convoca a representantes de todas las regiones del mundo para intercambiar propuestas sobre cómo acelerar el abandono del carbón, el petróleo y el gas natural en la matriz energética global.







