Colombia presentó este miércoles la Declaración de Belém sobre la Transición Fuera de los Combustibles Fósiles, un llamado internacional respaldado por 35 países que busca acelerar el abandono progresivo del petróleo, gas y carbón. El anuncio se hizo durante el último día de la cumbre mundial de cambio climático de Naciones Unidas.
El documento plantea que los Estados deben avanzar en la reducción de la producción y consumo de combustibles fósiles, así como en la eliminación paulatina de licencias y subsidios destinados a estas industrias. La propuesta también insta a fortalecer la cooperación global para establecer una hoja de ruta justa y ordenada que permita concretar ese proceso.
El Ministerio de Ambiente explicó que la declaración se sustenta en obligaciones ya reconocidas por instancias internacionales, como la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia, que exige acciones para disminuir las emisiones provenientes de estas fuentes.
La ministra encargada, Irene Vélez, recalcó que el mensaje central del documento es “inequívoco”: los países deben comprometerse con una eliminación real de los combustibles fósiles y no limitarse a compromisos simbólicos.
Además del lanzamiento de la declaración, una coalición de 40 naciones pidió a la presidencia de la COP30 fortalecer el borrador final de conclusiones, al considerar que el texto actual no garantiza el cumplimiento del objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 °C.






