Claudia López formalizó su ingreso a la contienda presidencial luego de entregar a la Registraduría más de 1.257.000 firmas recolectadas por el movimiento Imparables.
La exalcaldesa de Bogotá presentó su candidatura asegurando que ese respaldo ciudadano confirma que existe una mayoría dispuesta a apostar por un proyecto “sin corrupción, con orden y enfocado en construir una Colombia justa”.
López afirmó que esas firmas representan a personas de todas las regiones y partidos, a quienes definió como ciudadanos que trabajan, cumplen la ley y rechazan la violencia. Insistió en que ese sector, al que llamó “la mayoría trabajadora”, no se siente parte ni del petrismo ni del uribismo, sino de un país que quiere avanzar sin quedar atrapado entre extremos políticos.
Durante su intervención, la precandidata señaló que su programa presidencial está orientado a mejorar la seguridad, fortalecer el sistema de justicia y construir un modelo de cuidado y educación que permita que “la vida alcance” para quienes hoy trabajan sin lograr prosperar.
Explicó que su agenda incluye una Fiscalía antimafia enfocada en desmantelar estructuras criminales, un sistema penitenciario controlado plenamente por el Estado y políticas sociales para aliviar la carga de los hogares.
En medio de preguntas sobre alianzas, López reiteró que no negociará con maquinarias ni acuerdos partidistas. Indicó que está abierta a recibir a aspirantes que se deseen unir a su proyecto político hasta el 22 de diciembre, siempre que compartan su propósito de enfrentar tanto al Frente Amplio del Pacto Histórico como al bloque uribista.
La líder de Imparables aseguró que la inscripción de más de 1,2 millones de apoyos es un punto de partida para una campaña que buscará llegar a la primera y segunda vuelta con un mensaje de renovación política.
Concluyó que su candidatura encarna el compromiso de gobernar con resultados y con la determinación de “poner la casa en orden” para devolverle confianza a los colombianos.





