Cinco municipios de Córdoba entraron en el nivel más alto de alerta por riesgo electoral, situación que exige una intervención inmediata del Estado para garantizar que los ciudadanos puedan votar sin presiones ni amenazas.
Así lo advirtió la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, durante su visita al departamento, al referirse al seguimiento que realiza la entidad sobre las condiciones de seguridad de cara a las elecciones legislativas.
Según el informe de alerta temprana electoral, Ayapel, La Apartada, Montelíbano, San José de Uré y Tierralta requieren medidas urgentes por factores que pueden afectar el ejercicio libre del voto. Entre los riesgos identificados aparecen amenazas contra candidaturas, presencia de grupos armados ilegales y presión sobre comunidades.
La funcionaria explicó que la alerta inicial se emitió en octubre del año pasado y posteriormente se realizó un seguimiento. Los resultados muestran que el panorama no mejoró; por el contrario, el número de territorios en situación crítica aumentó.
Presencia armada y amenazas
En Córdoba, uno de los factores que más preocupa a la Defensoría corresponde a la influencia del Clan del Golfo en varias zonas del departamento. De acuerdo con Marín, esa presencia puede interferir en el proceso democrático.
La Defensora también mencionó la amenaza contra un candidato a las curules de paz, hecho que genera preocupación debido a que esos espacios buscan representación política para víctimas del conflicto armado.
Además de los municipios con alerta máxima, el monitoreo ubica a Montería, Ciénaga de Oro, Puerto Libertador y Valencia en un nivel de riesgo que exige atención prioritaria.
La Defensoría anunció que acompañará la jornada electoral en puestos de votación y pidió a la ciudadanía informar cualquier presión o irregularidad que afecte el derecho a elegir libremente.





