Una jueza de control de garantías envió a un centro carcelario a Deibi Gabriel Acevedo Sánchez y a Anngi Natalia Díaz Sierra, señalados de quitarle la vida a un guarda de seguridad que prestaba sus servicios en la estación Terreros de TransMilenio, en el municipio de Soacha, Cundinamarca.
Un fiscal de la Seccional Cundinamarca les atribuyó el delito de homicidio agravado durante las audiencias concentradas. Ninguno de los dos admitió responsabilidad frente a los cargos que les formuló el ente acusador, decisión que abre paso a un juicio.
Un pasaje sin pagar derivó en el ataque
El hecho ocurrió en horas de la mañana del 18 de septiembre. El vigilante cumplía su turno cuando cerró el paso a la pareja, que pretendía entrar al sistema de transporte masivo sin cancelar el valor del tiquete.
Acevedo Sánchez reaccionó con una navaja y lesionó al trabajador, de acuerdo con el relato de la investigación, mientras Díaz Sierra lo alentaba a mantener la agresión. Otros integrantes del equipo de vigilancia auxiliaron al herido y lo trasladaron hasta un centro asistencial, donde murió por la gravedad de la herida que recibió con el arma cortopunzante.
La instigación que se le atribuye a Díaz Sierra ocupa un lugar central en la imputación. Los investigadores sostienen que ella insistió para que su compañero sentimental prolongara el ataque contra el guarda, pese a que el enfrentamiento ya había terminado en una lesión.
Captura en flagrancia y arma incautada
Uniformados de la Policía Nacional ubicaron a los dos implicados en la vía pública y concretaron su aprehensión en flagrancia. El procedimiento permitió incautar el arma blanca que habría servido para cometer el crimen, elemento que quedó a disposición de las autoridades judiciales.
La medida de aseguramiento rige mientras la Fiscalía General de la Nación adelanta la etapa de investigación. Ambos procesados conservan la presunción de inocencia hasta que la justicia resuelva de fondo su situación jurídica.





