La Policía Nacional capturó a un ciudadano chino en posesión de 26 aletas de tiburón valoradas en aproximadamente 90 millones de pesos, durante un operativo en el barrio San José de los Campanos de Cartagena, evidenciando un grave daño ambiental ya consumado que afecta especies fundamentales para el equilibrio marino.
El extranjero fue interceptado en un restaurante de comida asiática mientras recibía una encomienda proveniente de La Guajira que contenía las partes de fauna marina en estado seco. La Seccional de Carabineros y Protección Ambiental realizó labores de seguimiento e investigación que permitieron detectar el paquete ilegal.
“Este resultado representa un golpe al tráfico ilegal de fauna silvestre, pero también evidencia un daño ambiental ya consumado, puesto que los ocho tiburones sacrificados forman parte de una especie fundamental para el equilibrio de los ecosistemas marinos”, declaró el brigadier general Gelver Yecid Peña Araque, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena.
El establecimiento comercial fue sancionado con suspensión temporal de actividades por 10 días, aplicando la Ley 1801 de 2016 que prohíbe comercializar especies de fauna silvestre sin autorización ambiental. La caza indiscriminada de tiburones contribuye directamente a su amenaza de extinción.
Las autoridades adelantan investigaciones para identificar y judicializar a los integrantes de esta red delictiva que opera entre La Guajira y Cartagena, fortaleciendo estrategias de control para prevenir delitos ambientales.






