El Ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, declaró en la clausura de la Cumbre Colombiana del Carbón en Barranquilla que el Gobierno colombiano está evaluando su respuesta a la finalización del contrato privado entre Canacol Energy y EPM, que frustró la construcción del gasoducto Jobo – Medellín.
El ministro enfatizó que el Gobierno no está comprometido con una única opción en la transición energética del país y está considerando cuidadosamente cómo abordar la terminación del contrato entre Canacol Energy y EPM.
Camacho participó en un conversatorio con Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón, y posteriormente en una rueda de prensa, donde se refirió a la infraestructura que se perdería con la finalización del contrato y subrayó que están revisando las posibles responsabilidades desde el ámbito público.
A pesar de la terminación del contrato, el Ministro de Minas afirmó que el suministro de gas en el país no se verá comprometido. Lamentó la decisión de Canacol Energy y EPM, pero aclaró que este contrato era de naturaleza privada.
Camacho mencionó la importancia de la adaptabilidad del Gobierno ante los desafíos cambiantes, como los movimientos de los mercados, las políticas internacionales, la crisis climática y las tensiones mundiales, que pueden afectar la economía y los recursos energéticos.
Subrayó que la transición energética es un reto a nivel mundial y, en el caso de Colombia, debe abordarse considerando las diferencias regionales, culturales y económicas del país.
El Ministro de Minas y Energía reafirmó que la transición energética implica cambios en la producción, la economía, lo fiscal, lo ambiental y lo cultural, y debe abordarse de manera multidimensional para enfrentar el cambio climático.









