El alcalde de Cali, Alejandro Éder, decretó un toque de queda desde las 8:00 p. m. de hoy hasta las 6:00 a. m., luego de reportarse alertas y amenazas de saqueo en varios puntos de la ciudad tras el terremoto que sacudió al país.
La medida busca proteger a la ciudadanía y garantizar que los organismos de socorro puedan continuar las labores de rescate en las zonas afectadas por el sismo.
El mandatario dispuso la militarización de distintos sectores de la capital vallecaucana, con énfasis en las comunas golpeadas por el movimiento telúrico. Policía y Ejército adelantarán patrullajes en diferentes puntos de la ciudad como parte del operativo de seguridad.
Éder declaró además alerta roja en la red hospitalaria local, con el fin de priorizar la atención de la emergencia y reprogramar los procedimientos médicos que no revistan urgencia.
El Gobierno municipal formalizó también la declaración de calamidad pública, una figura que le permite fortalecer su capacidad de respuesta institucional frente a la crisis generada por el terremoto.
“Estas primeras 48 horas son críticas. Necesitamos que los rescatistas puedan trabajar y que podamos llegar a las personas que aún están atrapadas”, señaló el alcalde a través de su cuenta en la red social X.
El mandatario hizo un llamado a mantener la solidaridad ciudadana en medio de la emergencia. Las donaciones para las víctimas continúan recibiéndose en la Plazoleta Jairo Varela y a través de la Cruz Roja.
La capital del Valle del Cauca figura entre las cinco ciudades del país que permanecen en alerta roja tras el sismo, junto con Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia, según reportes de las autoridades locales.
Las restricciones de movilidad nocturna se suman a las medidas adoptadas por otras administraciones municipales para enfrentar la emergencia y evitar hechos de inseguridad en medio del caos generado por el desastre natural.





