Desde el primer instante en que la señora Quintero presentó una emergencia de salud en el Punto de Dispensación Cafam Caobos de Cúcuta, el personal del establecimiento activó los protocolos establecidos y solicitó de inmediato la asistencia de los servicios de emergencia. A pesar de la reacción oportuna, la mujer falleció este martes mientras realizaba el trámite de reclamación de medicamentos.
Droguerías Cafam fue enfática en su comunicado oficial: no se evidenció ninguna situación irregular por parte de sus funcionarios durante la atención. El equipo actuó conforme a los procedimientos internos desde el momento en que se presentó la crisis, sin demoras ni omisiones, según la versión de la empresa.
La cadena farmacéutica expresó sus condolencias a la familia de la fallecida, reafirmó su respeto absoluto por la privacidad de los involucrados y aclaró que, al estar el hecho aún en proceso de verificación, no le corresponde pronunciarse sobre las causas médicas del deceso. Esa determinación quedó en manos de las autoridades competentes.
Cafam destacó que continúa acompañando a su equipo de trabajo y reforzando las medidas orientadas al bienestar y seguridad de sus usuarios, reiterando que la atención oportuna y el respeto hacia las personas que confían en sus servicios son pilares irrenunciables de su operación.
Las autoridades adelantan la investigación para establecer las circunstancias exactas que rodearon el fallecimiento.




