El ministro del Interior, Armando Benedetti, calificó la descertificación estadounidense como un ataque dirigido específicamente contra el presidente Gustavo Petro y no contra los esfuerzos colombianos en la lucha antinarcóticos.
La declaración del jefe de la Cartera de Gobierno, marca a la primera respuesta oficial de alto nivel tras el anuncio de Washington.
Benedetti explicó que la medida adoptada por Estados Unidos responde a motivaciones políticas antes que a una evaluación objetiva del trabajo antinarcóticos desarrollado por Colombia.
“Esta no es una descertificación a la lucha contra el narcotráfico de Colombia, sino contra el presidente @petrogustavo, es una decisión política de Estados Unidos y que tendrá que resolverse a través de canales diplomáticos. El apoyo económico se mantiene y el compromiso del Gobierno y la fuerza pública ha sido real para combatir el narcotráfico”.
La administración Petro considera que esta decisión debe abordarse exclusivamente a través de canales diplomáticos, según señaló Benedetti. El ministro subrayó que el gobierno colombiano buscará resolver la situación mediante el diálogo bilateral y las vías institucionales establecidas entre ambos países.
El funcionario destacó que tanto el gobierno nacional como la fuerza pública colombiana mantienen un compromiso genuino en la lucha contra el narcotráfico. Benedetti reafirmó que las instituciones de seguridad del país continúan desarrollando operaciones efectivas contra las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas.
Respecto al impacto económico de la descertificación, el ministro del Interior confirmó que el apoyo financiero estadounidense permanece inalterado. Esta aclaración busca tranquilizar sobre las consecuencias prácticas de la medida adoptada por la administración Trump.
La posición gubernamental, expresada por Benedetti, contrasta con las críticas de sectores de oposición que atribuyen la descertificación a fallas en la política antinarcóticos del gobierno Petro. El ministro rechaza esta interpretación y mantiene que se trata de una decisión con trasfondo político.
La descertificación de Colombia, anunciada el 15 de septiembre, representa el primer caso desde 1997 durante el gobierno de Ernesto Samper. Benedetti confía en que los mecanismos diplomáticos permitirán restablecer la certificación estadounidense en futuros procesos de evaluación.









