La escalada de violencia en Boyacá continúa con un nuevo ataque contra la Fuerza Pública. El Batallón de Alta Montaña N.2 General Santos Gutiérrez Prieto sufrió un hostigamiento con drones explosivos y ráfagas de fusil. El ataque ocurrió la noche del miércoles 19 de noviembre en la vereda El Tobal del municipio de El Espino.
Un centinela detectó “luces en el horizonte que se aproximaban hacia las instalaciones” 30 minutos antes del ataque, según el informe militar. A las 7:40 de la noche, un dron lanzó un artefacto explosivo contra la base militar causando únicamente daños materiales.
Los uniformados enfrentaron posteriormente ráfagas de fusil provenientes del grupo ilegal. El hostigamiento cesó cuando los soldados respondieron accionando dos granadas con morteros. Afortunadamente, ningún militar resultó herido durante la ofensiva.
Las autoridades militares activaron inmediatamente planes de reacción y contraataque en todas las bases y cantones de la provincia norte de Boyacá. Este incidente marca la continuidad de acciones violentas del ELN en el departamento.
El 8 de noviembre, apenas 11 días antes, el Frente de Guerra Oriental del ELN instaló una volqueta bomba con 24 artefactos explosivos en Tunja para atacar el Cantón Militar Gustavo Rojas Pinilla.
El comandante de las Fuerzas Militares, almirante Francisco Cubides, advirtió recientemente que el objetivo del ELN es expandirse en Boyacá para consolidar un corredor entre Arauca y Casanare destinado a narcotráfico y minería ilegal.






