La base militar de La Tagua, en el municipio de Puerto Leguízamo, Putumayo, será el escenario de un homenaje a los 69 uniformados que murieron el pasado 23 de marzo en el accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. El acto se realizará en el mismo punto desde donde despegó la aeronave momentos antes de precipitarse a tierra.
El tributo adoptará la forma de una sembratón, un gesto profundamente simbólico en el que se utilizarán las botas y las placas reales de cada uno de los militares fallecidos. Con esos objetos físicos que acompañaron a los uniformados en vida, las Fuerzas Militares buscan dejar una huella permanente en el lugar que marcó el inicio de la tragedia más grande en la historia de la aviación militar colombiana.
El acto reúne en un solo gesto el dolor de la pérdida y el reconocimiento a quienes sirvieron a la patria. Las botas, símbolo del servicio en terreno, y las placas de identificación, que individualizan a cada soldado, son los elementos más personales que un uniformado porta durante su carrera, lo que convierte a este homenaje en un acto de intimidad institucional pocas veces visto.
La tragedia del Hércules enlutó al país entero. El Gobierno Nacional decretó tres días de duelo mediante el Decreto 0295 de 2026 y el presidente Gustavo Petro ordenó honores militares para cada uno de los caídos. Desde entonces, el Gobierno también comprometió vivienda y pensión para las 69 familias de los uniformados fallecidos, como reconocimiento al sacrificio de quienes perdieron la vida en cumplimiento de su deber.
La sembratón en La Tagua cierra simbólicamente el ciclo de duelo con un acto de memoria que quedará en el lugar donde todo comenzó.






