El Banco de la República aumentó su tasa de interés de referencia en 100 puntos básicos, llevándola a 11,25 %, en una decisión aprobada por cuatro miembros de la Junta Directiva. La medida generó un rechazo inmediato del ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila Plazas, quien abandonó la sala tras la votación y declaró públicamente su desacuerdo.
Ávila fue directo al señalar su postura: la nueva tasa va en contravía de los objetivos económicos que el Gobierno Nacional ha planteado para el país. Para el ministro, el alza no responde a las necesidades reales de la economía colombiana en el momento actual.
El jefe de la cartera de Hacienda también aprovechó para cuestionar la dinámica interna de la Junta Directiva del emisor. “Es necesario abrir el debate donde se conozcan las diferentes opiniones sobre la economía, no solo una”, afirmó Ávila, en una crítica que apunta a lo que considera una visión uniforme dentro del organismo rector de la política monetaria del país.
La salida del ministro de la reunión es un gesto político de peso. El titular de Hacienda hace parte de la Junta Directiva del Banco de la República en representación del Gobierno Nacional, por lo que su retiro del recinto luego de la votación evidencia la distancia entre el Ejecutivo y la mayoría de los miembros del organismo en materia de política monetaria.
La decisión de subir las tasas llega en un contexto de presiones inflacionarias y un entorno internacional marcado por la escalada del precio del petróleo derivada del conflicto en Irán, factores que dividen a los analistas sobre cuál debe ser la dirección de la política monetaria en Colombia durante los próximos meses.






