El casco urbano de Buenos Aires, en el departamento del Cauca, amaneció este miércoles convertido en escombros. Durante más de siete horas, combatientes del Frente Jaime Martínez, estructura del Estado Mayor Central, dispararon contra el puesto de policía y detonaron explosivos que arrasaron con edificaciones del pueblo, incluyendo el hospital local.
Las imágenes que circulan en redes sociales muestran construcciones con muros derribados, techos colapsados y fachadas perforadas por el impacto de los proyectiles. El ataque comenzó a plena luz del día y obligó a las familias a encerrarse en sus viviendas mientras afuera retumbaban las explosiones.
“Lo que ocurre en Buenos Aires, Cauca, es una agresión directa contra el Estado, la institucionalidad y la vida”, denunció el gobernador Octavio Guzmán. El mandatario describió un panorama desolador: policías heridos, civiles bajo fuego, familias confinadas y el municipio completamente incomunicado.
La Defensoría del Pueblo emitió una alerta sobre artefactos explosivos improvisados colocados tanto en las vías de acceso, que permanecen bloqueadas, como en varios puntos del centro poblado. La entidad advirtió que estos dispositivos de alto poder destructivo aumentan el riesgo de nuevas detonaciones.
“La manera indiscriminada” del ataque, según la Defensoría, “podría causar daños graves a la vida y a la integridad física de las personas, así como afectaciones a bienes civiles”.
La vicepresidenta Francia Márquez, oriunda del vecino municipio de Suárez, expresó desde África su rechazo: “Rechazo con todas mis fuerzas la destrucción de Buenos Aires”. Márquez exigió al ministro de Defensa reforzar la presencia militar y mejorar la inteligencia para capturar a los responsables.
El ministro Pedro Sánchez Suárez ordenó el despliegue de tropas adicionales y envió a la zona a los comandantes del Ejército y la Policía, generales Luis Emilio Cardozo y William Rincón, quienes ya se encuentran evaluando la magnitud de los daños.
Fotos: Juan Carlos Agudelo y Juano Radio









