La construcción del tercer puente sobre el río Sinú alcanza ahora $102.000 millones tras modificaciones técnicas que encarecieron la obra en $38.700 millones, monto que la administración municipal financiará mediante tres fuentes diferentes.
Lupita Bello Tous, Secretaria de Hacienda Municipal, expuso ante el Concejo el esquema económico diseñado para cubrir el sobrecosto generado por la reconfiguración de los diseños arquitectónicos. La estructura combina recursos del empréstito bancario, tributos locales e ingresos de libre destinación con la figura de vigencias futuras.
El contrato crediticio suscrito con BBVA durante junio pasado por $27.857 millones aportará $6.000 millones. Originalmente estos fondos financiarían la pista de BMX, pero la imposibilidad técnica de ejecutar ese proyecto deportivo permitió redirigirlos hacia el puente mediante modificación contractual aprobada por la entidad financiera.
La sobretasa aplicada a la gasolina generará $12.000 millones distribuidos entre 2026, 2027 y 2028. Este tributo local representa el segundo componente del modelo financiero y se fraccionará en cuotas anuales durante el trienio proyectado.
Los Ingresos Corrientes de Libre Destinación (ICLD) constituyen la fuente principal con $20.553 millones concentrados en 2027 y 2028. Esta partida cubre más de la mitad del valor adicional requerido y corresponde a recursos propios del municipio que no tienen destinación específica predeterminada.
Bello Tous aclaró que la Secretaría de Infraestructura justificó técnicamente el incremento presupuestal derivado de ajustes en los planos originales. La funcionaria enfatizó que el municipio entregará la obra completamente terminada, descartando ejecución por etapas.
La Comisión de Presupuesto del Concejo aprobó por unanimidad iniciar el proceso con la adición de los recursos crediticios. Posteriormente la corporación debatirá las vigencias futuras que comprometen presupuestos hasta 2028.






