Geovany Andrés Rojas, alias Araña, máximo jefe de los Comandos de la Frontera, buscará una salida negociada ante la justicia estadounidense, que lo procesa por narcoterrorismo y conspiración internacional para distribuir cocaína, cargos que pueden acarrearle cadena perpetua, reveló este lunes el diario El Tiempo.
Colombia lo entregó a Estados Unidos el viernes 25 de septiembre, después de año y medio tras las rejas. El juez magistrado Steve B. Chu tenía programada para las 2:00 de la tarde de este lunes su primera audiencia en la corte de San Diego, Distrito Sur de California.

“En ningún momento se ha pretendido debatir en juicio su responsabilidad penal”, afirmó el abogado del capo, quien pidió no revelar su nombre. El apoderado explicó que Rojas contempló desde hace tiempo un mecanismo de negociación para resolver sus procesos en Colombia y en el exterior, sin desgastar a los tribunales.
Las acusaciones en Estados Unidos

El Departamento de Justicia estadounidense basa el expediente en una investigación prolongada del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional. Según esa pesquisa, la organización obtenía ganancias con los cultivos de coca y la producción del alcaloide en el suroeste de Colombia, y controlaba la zona con armas y violencia.
A comienzos de 2025, mientras actuaba como delegado en las conversaciones de la ‘paz total’ con el Gobierno del expresidente Gustavo Petro, las autoridades lo capturaron al comprobar que seguía delinquiendo. Su defensa reconoció sentirse defraudada con aquel proceso.





