Alejandro Gaviria Uribe, exministro de Salud del gobierno Juan Manuel Santos y exministro de Educación del presidente Gustavo Petro, reaccionó al nombramiento de Daniel Quintero Calle como nuevo Superintendente Nacional de Salud y anticipó tres objetivos políticos concretos detrás de la designación.
“A qué llega Quintero a Supersalud no es difícil anticiparlo”, escribió Gaviria en sus redes sociales, antes de detallar su lectura del nombramiento formalizado el 23 de abril de 2026.
El primero de los propósitos que señaló el exfuncionario es el control de las EPS intervenidas. Según Gaviria, Quintero llegará a “tomar control de las EPS intervenidas, decidir los pagos con criterios electorales y favorecer a algunos prestadores y negocios”.
La Superintendencia tiene actualmente bajo intervención a siete aseguradoras que concentran 23 millones de afiliados, en plena recta final hacia las elecciones presidenciales del 31 de mayo.
El segundo punto que planteó Gaviria apunta al perfil mediático del nuevo superintendente. Afirmó que Quintero llegará a “hacer show, a montar espectáculos mediáticos con el fin de distraer la crisis humanitaria actual”, en referencia al deterioro del sistema de salud que el propio Gobierno ha reconocido.
El tercer propósito que anticipa el exministro es ideológico: usar el cargo para “amplificar la narrativa oficial de que la participación privada en algunos sectores es una forma de despojo”, lo que abriría el camino a liquidaciones de EPS y traslados masivos de usuarios.
Gaviria cerró su pronunciamiento señalando la que llamó “la contradicción esencial” del gobierno Petro: “un gobierno que supuestamente iba a combatir la corrupción, pero terminó no solo incrementándola, sino promoviéndola como política pública”.






