El municipio de Tuchín, cuna del auténtico sombrero vueltiao, alzó su voz en protesta contra la proliferación de réplicas chinas de su emblemático producto artesanal. El alcalde Eligio Pestana lideró una contundente manifestación que incluyó la quema simbólica de un sombrero falsificado, en un acto que busca defender el patrimonio cultural y económico de la comunidad indígena zenú.
La controversia se desató cuando se descubrió que Richard Ríos, jugador de la Selección Colombia, portaba inadvertidamente una imitación del sombrero vueltiao. En respuesta, el alcalde Pestana ha propuesto una solución audaz: obsequiar sombreros auténticos a todos los integrantes del equipo nacional.
“Por cada sombrero chino que se compra, una familia indígena deja de comer. En cambio, cada sombrero original vendido asegura la alimentación diaria de una familia”, declaró Pestana, subrayando el impacto económico de esta problemática en la comunidad local.
La iniciativa no solo busca promover el uso de sombreros genuinos entre figuras públicas, sino también instar a las autoridades nacionales y departamentales a prohibir la comercialización de imitaciones. Con el lema “No al chimbiado, sí al volteado”, Tuchín espera despertar conciencia sobre la importancia de preservar esta artesanía tradicional.
Este movimiento refleja la lucha de una comunidad por proteger su patrimonio cultural y sustento económico, recordando al país la importancia de valorar y apoyar las artesanías autóctonas frente a la amenaza de productos falsificados.






