El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, lanzó una campaña contra la violencia en el fútbol, declarando firmemente: “No son hinchas, son criminales”.
Esta afirmación surge tras los graves incidentes ocurridos en el estadio Atanasio Girardot durante el partido entre Nacional y Junior.
Las autoridades han publicado un cartel con los rostros de diez individuos identificados como responsables de los disturbios. “Deben ser individualizados y judicializados por intimidación, amenaza y algunos por tentativa de homicidio”, afirmó Gutiérrez.
La alcaldía busca la colaboración ciudadana para localizar a estos sujetos, aunque aclara que no habrá recompensa económica.
Como parte de las medidas punitivas, se ha decretado el cierre del estadio para los próximos dos partidos locales de Nacional. Además, se ha establecido un “cierre de fronteras”, prohibiendo la entrada de aficionados visitantes a Medellín durante los encuentros futbolísticos por el resto del torneo 2024 y todo el 2025.
Gutiérrez reveló que 25 personas resultaron heridas, dos de ellas de gravedad. “Aquí no puede haber excusas, cada quien tiene que asumir las responsabilidades”, señaló el alcalde, haciendo hincapié en la falta de solicitudes por parte del club.
Las sanciones podrían extenderse si no se garantiza la seguridad una vez levantada la medida inicial. El mandatario ha expresado su intención de colaborar con otros alcaldes del país para prevenir situaciones similares en otros estadios de Colombia, reafirmando su postura de que estos actos violentos no tienen cabida en el deporte.





