El alcalde Juan Carlos Yánces Padilla presentó un panorama devastador de la situación que enfrenta el municipio tras las fuertes lluvias y el desbordamiento del río Canalete que dejaron tres personas fallecidas y aproximadamente 8.000 damnificados.
El mandatario local informó que entre 1.500 y 1.600 familias perdieron la totalidad de sus pertenencias, viviendas, animales y cultivos. Los tres cuerpos fueron recuperados después de cuatro días de búsqueda incansable tras ser arrastrados por la corriente mientras transitaban desde Montería hacia el municipio por la ruta al mar.
La infraestructura educativa sufrió daños totales. Las aulas escolares, salas de sistemas y oficinas administrativas quedaron en completo deterioro por las intensas precipitaciones y las crecientes que atravesaron el territorio.
El 80% de la zona rural quedó afectada, según el balance oficial. Las vías terciarias permanecen intransitables por la pérdida de puentes, box culverts y deslizamientos que impiden llegar a comunidades donde aún piden auxilio.
Yánces Padilla solicitó al Gobierno Nacional, la Gobernación de Córdoba y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo maquinaria amarilla, cobijas, alimentos y toda la ayuda posible para esta población costera.
El burgomaestre alertó sobre un inminente desabastecimiento alimentario porque los campesinos y productores perdieron sus cosechas completas. Proyectó que la recuperación del municipio tomará aproximadamente diez años.
Numerosas familias permanecen sin refugio. La magnitud de la tragedia preocupa a las autoridades locales, que trabajan para coordinar la llegada de asistencia humanitaria a los sectores más golpeados por este fenómeno climático en el departamento de Córdoba.






