Nacional. La expedición del Decreto 2114 del 2023, que deroga el 1844 de 2018 del Código de Policía y levanta la prohibición de poseer, tener, entregar, distribuir o comercializar drogas, ha generado una intensa polémica a nivel nacional.
Los próximos mandatarios, que asumirán funciones el 1 de enero, expresan su preocupación por esta decisión, señalando que debilita las competencias de la Policía Nacional en la lucha contra el consumo.
Jaime Andrés Beltrán, alcalde entrante de Bucaramanga, calificó la medida como “inaceptable”, argumentando que despoja a la Policía Nacional de herramientas cruciales para combatir el consumo de sustancias psicoactivas en espacios públicos. Según Beltrán, esto pone en peligro la vida, salud y tranquilidad de la ciudadanía, manifestando su descontento ante esta inaudita derogación.
No obstante, el ministro de Justicia, Néstor Osuna, ha detallado que la medida solo revoca la multa por porte de dosis mínima, sin legalizar las drogas ni afectar la lucha contra el microtráfico.
Osuna enfatizó que el decreto no levanta las restricciones al comercio, tráfico o microtráfico de drogas, subrayando la firmeza de la legislación colombiana al respecto y llamando a evitar malentendidos.






