La excongresista Aida Merlano reapareció en audiencia ante un juez para conocer el preacuerdo que suscribió con la Fiscalía. El próximo 5 de diciembre se decidirá si se aprueba o no el acuerdo alcanzado. Merlano permanece recluida en una guarnición militar tras fugarse en 2019 de un consultorio odontológico en Bogotá. En septiembre de 2019, la Corte Suprema de Justicia la condenó a 15 años.
Durante la diligencia judicial, la excongresista realizó una extensa intervención donde pidió al Ministerio Público detener lo que calificó como “sevicia” en su caso. “Quisiera que pararan esa sevicia que han tenido en mi caso. Que pararan, por lo menos, aunque se opongan, pero no me señalen ni me califiquen”, expresó ante el juez.
Merlano reconoció los errores cometidos y aseguró que lleva aproximadamente tres años en la guarnición militar, siete años privada de la libertad en total, incluyendo tres años en Venezuela “bajo condiciones deplorables” donde estuvo “sometida a cosas terribles”.
La excongresista manifestó una declaración que sorprendió en la audiencia: “Yo tampoco quiero salir de donde estoy porque me siento tranquila. He podido darme cuenta de los errores que tenía, no como política, sino como ser humano, como madre, como familia”.
Sobre su fuga, aclaró que no se arrepiente de haberse escapado, sino de “haber cometido errores, entre esos los delitos que me llevaron a estar privada de la libertad por primera vez”. Añadió que “debí caer presa para corregir muchas cosas que eran necesarias en mi vida, en mi familia, como ser humano”.
Merlano aceptó formalmente el preacuerdo presentado por la Fiscalía y se declaró dispuesta a asumir las consecuencias: “Reconozco y acepto lo que tenga que pasar”.






