La presidenta de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi), María Elena Ospina, alertó que la propuesta sindical de incrementar el salario mínimo en un 16 % no corresponde a la realidad económica del país.
Durante su intervención en la mesa de negociación, la dirigente aseguró que un ajuste de esa magnitud “se sale de contexto” y generaría presiones sobre la inflación, lo que podría llevar al Banco de la República a adoptar nuevas alzas en sus tasas de interés.
Ospina explicó que el gremio evaluó variables como la productividad, la inflación observada y el comportamiento del empleo, así como la distribución de los ocupados en el mercado laboral, donde más de 11 millones ganan menos de un salario mínimo.
Con base en ese diagnóstico, Acopi defendió su propuesta del 7,21 %, que considera responsable para las empresas y viable para los trabajadores.
La dirigente afirmó que un aumento muy por encima de ese rango afectaría los costos de operación de miles de pequeños negocios y pondría en riesgo su capacidad de sostener nóminas, especialmente en un contexto en el que el acceso al crédito continúa limitado por las tasas de referencia del banco central.
Según Ospina, si un incremento elevado dispara los precios, la autoridad monetaria tendría que subir nuevamente los intereses, lo que encarecería aún más los préstamos y frenaría la actividad empresarial.
Acopi insistió en que la mesa de concertación debe avanzar hacia un punto intermedio que reconozca las necesidades de los trabajadores sin comprometer la estabilidad de las mipymes.
Aunque manifestó disposición para continuar el diálogo, Ospina recalcó que las cifras presentadas por los sindicatos están alejadas de las posibilidades reales del tejido productivo.
El gremio espera que en la sesión del jueves el Gobierno Nacional presente escenarios de consenso que permitan acercar posiciones y evitar un desbalance que afecte tanto a empresas como a hogares.





