El departamento de Córdoba acumula 309 fallecidos en siniestros viales durante 2025, cifra que evidencia un incremento preocupante frente a las 295 víctimas registradas en 2024, según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
Los motociclistas representan el grupo más vulnerable con 239 decesos, superando los 181 del período anterior. Agosto se consolidó como el mes más crítico al cerrar con 36 muertes, mientras que solo enero y octubre mostraron descensos en la siniestralidad.
En Montería, la situación resulta igualmente alta. La capital cordobesa reporta 76 muertes por accidentes de tránsito, una más que las 75 del año previo. De estos fallecimientos, 52 corresponden a conductores de motocicletas.
La estadística revela otro dato preocupante: 10 ciclistas murieron atropellados en 2025, cifra que triplica los tres casos del año pasado. Adicionalmente, siete usuarios de transporte de carga perdieron la vida, junto con 12 personas que se desplazaban en vehículos particulares y 35 peatones.
La matriz de colisiones señala que los choques entre motocicletas constituyen el tipo de siniestro más frecuente, acumulando 96 víctimas mortales. Los impactos contra objetos fijos dejaron 53 decesos, mientras que las colisiones con vehículos de carga causaron 27 muertes.
Planeta Rica, Ayapel, San Pelayo, Cereté y Lorica aparecen como los municipios con registros más alarmantes de siniestralidad.
Sin medidas urgentes, Córdoba podría alcanzar las 327 muertes de 2022, año que ostenta el récord más alto de la última década.
Las autoridades enfrentan el desafío de implementar estrategias efectivas para revertir esta tendencia creciente que cobra vidas diariamente en las vías del departamento.





