Doce meses después del ataque que terminó con la vida del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, la investigación judicial mantiene un vacío central: quién ordenó el asesinato del dirigente del Centro Democrático.
La Fiscalía General de la Nación reporta siete personas capturadas por el homicidio. Pese a las condenas obtenidas, las autoridades no han logrado precisar el origen de la orden criminal contra el político de 39 años.
El expediente registra como caso más debatido el de alias El Costeño, también conocido como “Chipi”. El procesado aceptó un preacuerdo con el ente investigador y recibió una condena de 21 años de prisión, tras admitir su papel como principal responsable del entramado que planeó el crimen.
La familia del senador rechazó que las autoridades alcancen acuerdos con quien coordinó la planeación del asesinato. El reparo familiar apunta a las negociaciones judiciales que han permitido rebajas de pena a varios implicados.
Otro de los señalados, Cristian Camilo González Ardila, continúa sin ser juzgado. Según la Fiscalía, González tenía la misión de recoger al menor de edad que disparó y huir del lugar en una motocicleta. En el pódcast Más allá del silencio, el procesado negó pertenecer a una estructura criminal y aseguró desconocer el propósito del “trabajo” para el que lo contactó El Costeño.
La Fiscalía señala como presuntos autores intelectuales a las disidencias de la Segunda Marquetalia, agrupación que lidera alias Iván Márquez. En marzo, las autoridades ordenaron la captura de siete cabecillas de esa estructura por motivaciones de carácter político.
El atentado ocurrió el 7 de junio de 2025 en el parque El Golfito, del barrio Modelia, en el occidente de Bogotá. Uribe Turbay falleció el 11 de agosto en la Clínica Santa Fe, tras más de dos meses internado.







