A octubre de 2026 Colombia trae del exterior más de la tercera parte del gas natural que consume. El próximo año esa cifra llegaría a cerca de la mitad de la demanda nacional.
La advertencia la hizo Frank Pearl González, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), en una entrevista con LARAZÓN.CO sobre la situación del sector.
“Nosotros ya estamos importando hoy más del 30% del gas que consumimos”, afirmó el líder gremial. También calculó que el país tendrá que seguir comprando el combustible en mercados internacionales durante cuatro años más, sin importar qué tan rápido avancen los nuevos desarrollos.

La dependencia quedó a la vista esta semana. El Ministerio de Minas y Energía decretó un racionamiento programado desde el martes 27 de octubre por una falla en uno de los cuatro trenes de regasificación de la terminal SPEC LNG, en Cartagena, Bolívar.
Según la cartera, faltan 133 millones de pies cúbicos diarios, cerca del 13 % del consumo nacional, mientras duran unas reparaciones previstas para siete u ocho días.
De acuerdo con Pearl, los hogares y las industrias ya sienten el golpe en sus bolsillos. Entre octubre y noviembre del año pasado había contratos de suministro de entre 7 y 9 dólares, mientras que el gas importado ha llegado a costar 18, 22 y hasta 25 dólares.

En la terminal de Cartagena, los nuevos contratos para septiembre, octubre y noviembre de 2026 quedaron en 24,97 dólares por millón de BTU, un 79 % más que en febrero.
El vocero del gremio gasífero y petrolero explicó que las empresas trasladan ese sobrecosto al precio de lo que venden. Cuando el Estado subsidia las facturas, los ciudadanos terminan pagando la diferencia por esa vía.
Las reservas tampoco dan alivio. Pearl indicó que el país tiene gas para 4,9 años y petróleo para unos 7 años, y que la producción gasífera bajó a cerca de 700 millones de pies cúbicos diarios.
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) reportó que las reservas probadas de gas cayeron 16,8 % en 2025, hasta 1.717 gigapies cúbicos, el mayor desplome de la historia del país. La producción de ese año promedió 794,57 millones de pies cúbicos diarios, un 17,1 % menos que en 2024.

El directivo también alertó por la llegada de un fenómeno de El Niño que, en sus palabras, parece serio. Ante ese panorama, reconoció que “es posible que en algún momento no tengamos acceso al gas que vamos a necesitar”.
Hay proyectos que podrían empezar a producir en un año y medio o dos. En una primera etapa cubrirían el 13 % de la oferta nacional y el 40 % en una segunda. Pearl espera que el campo costa afuera Sirius entre en operación antes de 2030, aunque eso depende de consultas previas, obras de infraestructura y dos licencias ambientales.
Mientras tanto, Ecopetrol abrió un proceso para contratar gas natural licuado durante cinco años, con entregas en Buenaventura, Valle del Cauca, desde finales de 2026.
“Hay que tener gas importado, hay que contar con esa opción, pero no depender de ella”, sostuvo. Según sus cálculos, los grandes proyectos estarían operando entre 2030 y 2031, y abastecerían el mercado interno dos o tres años después.





