Treinta y un menores reclutados y 84 personas obligadas a dejar sus casas en Tibú y El Tarra, Norte de Santander: ese es parte del saldo que la Fiscalía General de la Nación le atribuye a Willinton Henao Gutiérrez, alias El Mocho Olmedo, el hombre que Colombia entregó a Estados Unidos.
Agentes de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) escoltaron al señalado cabecilla del Frente 33 de las disidencias de las Farc, esposado y con uniforme café de detalles naranjas, por la plataforma del aeropuerto hasta la aeronave donde lo recibieron funcionarios estadounidenses.
La Corte Distrital del Distrito Sur de Florida lo acusa desde el 15 de febrero de 2023 de pactar la distribución e importación de cinco kilogramos o más de una mezcla con cocaína y de mover dinero de origen ilícito.
La Corte Suprema de Justicia avaló el pedido el 28 de mayo de 2025, mediante el concepto CP104-2025, y condicionó la entrega al respeto del debido proceso, la defensa y el contacto con su familia.
El coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de la Dijín, recordó que Henao Gutiérrez cayó con fines de extradición el 12 de febrero de 2025 y que “es requerido por las autoridades estadounidenses por delitos de narcotráfico y crimen organizado”.
¿Cómo terminó extraditado el hombre que se sentaba en la mesa de negociación?
Desde 2023 participaba en los diálogos entre su organización y el Gobierno nacional, lo que mantenía suspendida su orden de captura. Esa protección cayó cuando el Gobierno le retiró el reconocimiento como negociador y confirmó la extradición en agosto de 2026.
En el país, la Fiscalía le imputó concierto para delinquir, homicidio en persona protegida, desplazamiento forzado y reclutamiento ilícito, en medio de la guerra con el ELN que estalló en enero de 2025. Lo vincula además con el asesinato de un líder comunal de la vereda Guachimán, en Tibú, a quien hombres armados sacaron de su casa el 17 de enero de ese año y mataron cerca de una mina de carbón.
Con él viajaron Jorge Eliécer Fuentes Golfo, alias Cholo Banano, investigado por financiar al Clan del Golfo; Luis Albert Cambindo, alias Chocó o Ñato, extrabajador del aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali acusado de meter cocaína en vuelos comerciales; Luis Emilio Iguarán Mejía, ligado a una red marítima a la que le hallaron 431 kilogramos de droga, y Luis Felipe Agudelo Maya, Danna Pamela Porras Marín y Andrés Giraldo Ospina, señalados de lavado de activos y fraude cibernético.





