La Defensoría del Pueblo advirtió sobre los riesgos que enfrenta la población civil en la zona rural de Tibú, Norte de Santander, luego de dos hechos que dejaron muertos a dos adolescentes y un ataque con drones equipados con explosivos que causó heridas a dos civiles. La entidad sostuvo que “los hechos de los últimos días evidencian la necesidad de fortalecer la prevención y protección” frente a los grupos armados ilegales, las minas antipersonal y los artefactos explosivos.
El organismo informó que el martes 15 de septiembre un adolescente de 16 años murió tras activar una mina antipersonal mientras realizaba labores agrícolas en la vereda La Unión Vetas.
Ese mismo día, otro adolescente, de 17 años, se movilizaba hacia Filoquemado para prestar un servicio de barbería. Según la Defensoría, personas lo secuestraron presuntamente y posteriormente lo asesinaron. El joven era hijo de un líder social y pertenecía, junto con su padre, a la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo (ASUNCAT).
La entidad también reportó un ataque con drones cargados con explosivos en el sector de Miramontes, donde dos civiles resultaron heridos. Su Sistema de Alertas Tempranas ha identificado el uso de estos dispositivos por grupos armados ilegales para vigilancia, intimidación, control territorial y lanzamiento de explosivos.
La Defensoría pidió reforzar las medidas de prevención y protección, especialmente para niños y adolescentes, y solicitó a la Fiscalía avanzar en las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.





