El presidente Abelardo De La Espriella advirtió a los mandatarios locales que no permitirá acercamientos con grupos armados al margen de la ley, durante su intervención en la Cumbre de Gobernadores ‘El milagro de las Regiones’.
“Ningún gobernador ni ningún alcalde puede adelantar, por su cuenta, negociaciones, acuerdos o contactos clandestinos con estructuras terroristas”, señaló el mandatario, quien añadió que se encargará de que quien cruce esa línea responda ante la justicia.
El jefe de Estado sostuvo que no tolerará pactos por debajo de la mesa mientras soldados y policías arriesgan sus vidas en el terreno. También vinculó la descentralización con la presencia estatal: para él no existe autonomía posible donde los grupos armados deciden quién entra, quién trabaja y quién vive tranquilo.
De La Espriella explicó que la Fuerza Pública concentrará capacidades en las zonas más críticas, atacará las fuentes de financiación ilegal y cerrará corredores estratégicos. Precisó que la ofensiva no se limitará a los cabecillas, sino que golpeará mandos, sucesores, redes de apoyo, rutas, operadores logísticos, finanzas y testaferros.
El mandatario indicó que conversó con la fiscal general Luz Adriana Camargo para que cada resultado operativo derive en imputaciones y acusaciones sólidas ante los jueces.
Sobre el sistema penitenciario, afirmó que las cárceles dejarán de funcionar como centros desde donde se ordenan extorsiones y homicidios.
El presidente pidió además que los consejos de seguridad y los comités territoriales de orden público se conviertan en espacios de decisión y seguimiento, no en simples comités de evaluación de informes.
“La política se medirá por resultados que la gente pueda sentir”, concluyó.





