La Emisora de Paz de Tierralta suspendió temporalmente su operación por decisión de Inravisión, Sistema de Medios Públicos, luego de que la entidad detectara que la frecuencia entró a funcionar sin el lleno de los requisitos legales de concesión.
La medida cobija además a las emisoras de Buenaventura, Agustín Codazzi y Riosucio, todas puestas en funcionamiento durante 2024 bajo la misma irregularidad, según certificó el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.
Ángela María Mora Soto, gerente de Inravisión, explicó que la falla salió a la luz durante la revisión jurídica de los procesos administrativos y técnicos que emprendió desde su posesión.
“El espectro radioeléctrico es un bien público que pertenece a la nación”, señaló la funcionaria, quien precisó que una concesión no constituye un formalismo sino la autorización jurídica que permite usar legalmente una frecuencia.
Mora Soto reconoció la importancia de esas emisoras para sus comunidades y el aporte que hacen al desarrollo social de los territorios. Sostuvo, sin embargo, que la prioridad debe ser la seguridad jurídica, para que nadie pueda cuestionar su legitimidad por errores administrativos evitables.
La directiva descartó que se trate de una decisión política o editorial, y negó que la medida vaya dirigida contra las comunidades. La calificó como una determinación institucional para corregir una situación administrativa.
También descartó que las Emisoras de Paz vayan a desaparecer, aunque advirtió que defenderlas no puede significar pasar por encima de las normas.
La funcionaria concluyó que el propósito del Sistema de Medios Públicos no es apagar las voces de los territorios, sino garantizar que sigan llegando a los colombianos dentro de la ley.





