Cinco días después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el 10 de agosto, las cuadrillas de rescate y los organismos forenses siguen contando pérdidas.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) actualizó este sábado su reporte: 294 personas fallecidas hasta las 6:30 de la mañana, seis más que en el balance anterior.
El número de desaparecidos, 320, mantiene en vilo a cientos de familias, mientras los heridos ya llegan a 3.935.
Medicina Legal, por su parte, había recibido hasta la noche del viernes 277 cuerpos. De ellos, logró identificar 270 y entregar 254 a sus familiares. Veinte de las víctimas eran menores de edad.
El golpe a la infraestructura es igual de duro: 54.008 familias y 115.461 personas resultaron afectadas, según la UNGRD.
Las viviendas averiadas suman 81.506, otras 14.493 quedaron destruidas y 66 edificios colapsaron. A eso se agregan 241 centros de salud, 2.612 centros educativos y 3.621 centros comunitarios dañados.
¿Cómo avanza la revisión casa por casa? En Manizales, una de las ciudades más golpeadas, el alcalde Jorge Eduardo Rojas Giraldo admitió que la demanda desborda su capacidad: 4.271 solicitudes de visita a viviendas y solo 160 ingenieros disponibles.
“No todas son estructuras grandes, muchas son menores”, explicó, y pidió paciencia a los ciudadanos. Rojas anunció que las clases retoman el martes de forma flexible, salvo en dos colegios públicos cuyos estudiantes serán reubicados o atendidos de manera virtual.
En Cali, la Alcaldía reportó 77 personas todavía en búsqueda, 88 rescatadas, 111 fallecidas y 1.416 heridas. Allí, el presidente Abelardo De La Espriella prometió recursos para arrendar espacios y sostener la atención médica mientras se repara el Hospital Universitario del Valle Evaristo García. El alcalde Alejandro Eder celebró el gesto: “Estamos trabajando unidos”.
Pereira, con 35.200 viviendas afectadas y 95 muertos, calcula en 1.000 millones de pesos los daños en su sistema de alumbrado público.





