El Equipo de Empalme del Gobierno entrante manifestó su preocupación por la adjudicación de 10 contratos de obra y seis de interventoría para vías terciarias en La Guajira, por un valor cercano a $3,2 billones, y solicitó al Gobierno Nacional saliente abstenerse de suscribirlos a pocos días del cambio de mandato.
Según el comunicado de la Presidencia electa, estos procesos comprometen vigencias futuras hasta 2035 y condicionarían la gestión de la administración que asumirá el poder el próximo 7 de agosto.
El equipo del presidente electo Abelardo De La Espriella cuestionó el momento en que se adjudicaron estas obras. “Los colombianos tienen derecho a preguntarse por qué una contratación de esta magnitud se adelanta cuando restan apenas unos días para el cambio de Gobierno. Un gobierno que está por terminar debería concentrarse en garantizar una transición ordenada y transparente, no en acelerar contrataciones multimillonarias que deberán ser administradas por quienes aún no han asumido funciones”, señaló el pronunciamiento.
Los contratos corresponden a siete obras para el municipio de Uribia, por cerca de $2 billones, y tres más para Riohacha, Maicao y Manaure, por aproximadamente $1,1 billones, a los que se suman seis contratos de interventoría por $204.000 millones. El Equipo de Empalme anunció que también revisará la participación de varias empresas en los consorcios adjudicatarios, la estructuración de los lotes y el nivel real de competencia en esos procesos.
El comunicado precisó que el Gobierno entrante no se opone a la construcción de vías terciarias, sino a que “decisiones billonarias se adopten cuando un Gobierno está haciendo maletas para dejar el poder”. Desde el primer día de la nueva administración se adelantará una revisión técnica, jurídica y financiera de los procesos, y se adoptarán medidas administrativas y legales si se identifican irregularidades.








