Los gobiernos que integran el grupo Escudo de las Américas emitieron una declaración conjunta en la que solicitaron a las autoridades colombianas respetar los resultados oficiales de las elecciones y garantizar una transición de Gobierno ordenada, pacífica y transparente. El pronunciamiento fue divulgado por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
El documento, suscrito por Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, manifiesta preocupación por recientes declaraciones y actuaciones que, según los firmantes, ponen en duda la integridad del proceso electoral colombiano sin fundamentos debidamente sustentados.
Los países sostienen que la legitimidad del poder público en una democracia constitucional proviene exclusivamente de la voluntad ciudadana expresada en las urnas y oficializada por las autoridades electorales competentes.
Agregan que desconocer los resultados proclamados representa un desconocimiento de la decisión de los votantes y de los principios que sustentan el Estado de derecho.
La declaración también rechaza cualquier acción, pronunciamiento o decisión dirigida a deslegitimar el mandato otorgado por los ciudadanos, desacreditar sin pruebas a las autoridades electorales o impedir el desarrollo del proceso de empalme entre el Gobierno saliente y el entrante.
El texto señala que la transición gubernamental en Colombia no constituye una concesión política, sino un deber constitucional e institucional destinado a asegurar la continuidad del Estado, preservar la estabilidad democrática y garantizar el cumplimiento de la voluntad popular expresada en las elecciones.
En la parte final del pronunciamiento, los trece países hacen un llamado a todas las autoridades colombianas para actuar con estricto apego a la Constitución, la ley y los principios democráticos.
Además, instan a respetar los resultados oficiales certificados por las autoridades electorales competentes y a asegurar que el proceso de empalme se desarrolle de manera pacífica, ordenada y transparente, conforme a los estándares del Estado de derecho.








