La Superintendencia Nacional de Salud exigió formalmente a la Nueva EPS la entrega de sus estados financieros correspondientes a las vigencias 2023, 2024 y 2025, debidamente certificados, dictaminados y aprobados, bajo un plazo que vence el 6 de julio y que la entidad calificó como perentorio e improrrogable.
La aseguradora, que concentra el mayor número de afiliados del país, permanece bajo medida de intervención forzosa administrativa desde abril de 2024. Dicha condición la obliga a reportar de forma completa y oportuna su información financiera, insumo indispensable para que el ente de control verifique su liquidez, sus obligaciones y su capacidad de solvencia.
Según precisó la Superintendencia, la Nueva EPS mantiene un incumplimiento persistente en la certificación, el dictamen, la aprobación y el reporte de sus estados financieros, así como en la entrega de la información exigida por la Circular Externa 016 de 2016. Entre abril de 2025 y febrero de 2026, la autoridad formuló al menos cinco requerimientos formales sin que la entidad acreditara su cumplimiento total.
El organismo de vigilancia explicó que conocer estas cifras resulta clave para establecer con exactitud la situación real de deudas y solvencia de la aseguradora, información que servirá de base para que el próximo Gobierno Nacional reciba la administración de la entidad de manera ordenada y transparente, sustentada en datos verificables y no en simples estimaciones.
La Superintendencia advirtió que la Nueva EPS deberá cargar la totalidad de los documentos con sus respectivos soportes a través de los canales oficiales antes de la fecha límite. De no hacerlo, la entidad se expone a una infracción administrativa sancionable conforme al artículo 130 de la Ley 1438 de 2011, norma que contempla castigos por no reportar información con la calidad debida y por obstruir las funciones de inspección, vigilancia y control.





