La Federación del Sistema de Seguridad Social (FESSS) denunció ante la Procuraduría General de la Nación una posible incompatibilidad en el encargo del ministro de Trabajo como superintendente del Subsidio Familiar. La organización sindical pidió derogar el Decreto 0649 de 2026 por considerar que concentra funciones que deben permanecer separadas.
En una comunicación dirigida al procurador Gregorio Eljach Pacheco, la federación rechazó el decreto expedido el 26 de junio por el Departamento Administrativo de la Presidencia. La norma encarga a Antonio Eresmid Sanguino Páez, actual ministro de Trabajo, de las funciones de superintendente del Subsidio Familiar sin separarse de su cargo.
El sindicato sustentó su reparo en la naturaleza distinta de ambos empleos. Según la FESSS, el Ministerio de Trabajo traza las políticas del sector, mientras que la Superintendencia vigila y controla su cumplimiento en las Cajas de Compensación Familiar.
La organización advirtió que reunir las dos competencias en un mismo funcionario rompe el principio de separación funcional. La federación sostuvo que el ministro “no puede ser juez y parte” del sistema que debe supervisar.
El sindicato también alertó sobre el principio de dedicación exclusiva. La FESSS afirmó que resulta materialmente imposible ejercer con idoneidad la rectoría del Ministerio y, al mismo tiempo, las labores de inspección de la Supersubsidio.
La federación recordó la jurisprudencia del Consejo de Estado, que ha señalado que los encargos no pueden desnaturalizarse para permitir la acumulación permanente de funciones de dos empleos públicos distintos.
La organización pidió a la Procuraduría y a la Función Pública verificar la legalidad del acto administrativo. También solicitó nombrar a un superintendente que cumpla los requisitos de ley y ejerza el cargo con autonomía e independencia.






