La senadora Aida Quilcué Vivas cuestionó el anuncio del presidente electo, Abelardo de la Espriella, sobre un ofrecimiento de 60 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para financiar el proceso de empalme. La congresista del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS) rechazó que una transición institucional requiera ese tipo de recursos.
A través de la red social X, la dirigente indígena señaló que el mandatario electo divulgó la oferta del organismo multilateral con amplia difusión. Según la senadora, el jefe del BID habría planteado ese monto al equipo del gobierno entrante.
Quilcué puso en duda la necesidad de acudir a esa financiación. La congresista recordó que los empalmes entre administraciones se han realizado históricamente sin apelar a préstamos de la banca internacional.
La legisladora también alertó sobre las implicaciones económicas del ofrecimiento. La parlamentaria advirtió que no se trata de una donación, sino de dinero que se transforma en deuda para el país.
La senadora fue más allá y planteó riesgos de fondo en la operación. Según la dirigente, esos recursos podrían “abrir la puerta a condicionamientos para el país”, en referencia a las contrapartidas que suelen acompañar los créditos externos.
La congresista cerró su mensaje con un interrogante sobre la pertinencia del préstamo. La parlamentaria cuestionó si Colombia realmente necesita endeudarse para una transición que, a su juicio, siempre se ha cumplido sin esos fondos.





