Una operación del Ejército Nacional en la vereda Simoita, zona rural del municipio de Morales, sur de Bolívar, terminó con la muerte de Luis Carlos Palacios Martínez, conocido con el alias de ‘Bola Ocho’, identificado por las autoridades como coordinador de las milicias del frente Luis José Solano Sepúlveda del Eln.
Tropas del Batallón de Acción Directa y Reconocimiento N.° 9 sostuvieron combates con integrantes de esa estructura armada. Durante la acción militar también incautaron una pistola calibre 9 milímetros, una granada, tres proveedores, 94 cartuchos de distintos calibres, dos teléfonos celulares, una memoria USB y más de siete millones de pesos en efectivo.
De acuerdo con información de inteligencia militar, alias ‘Bola Ocho’ permaneció durante once años en el Eln. Antes de asumir la coordinación de las milicias integró las Redes de Apoyo al Terrorismo y posteriormente administró las finanzas del frente Alfredo Gómez Quiñónez.
Después pasó a dirigir la articulación de las milicias rurales y urbanas del frente Luis José Solano Sepúlveda, adscrito al Frente de Guerra Darío Ramírez Castro.
Las autoridades lo relacionan con varios ataques atribuidos al Eln en los que la organización utilizó drones con explosivos.
Entre ellos figura la acción del 15 de agosto de 2025, que dejó un soldado muerto y siete más heridos, así como el ataque del 9 de septiembre de ese mismo año contra el Batallón de Operaciones Terrestres N.° 8, entre Santa Rosa y Morales, donde murieron dos militares.
El expediente también incluye el ataque del 18 de diciembre de 2025 contra el Batallón de Infantería N.° 14, en Aguachica, Cesar, que dejó siete soldados muertos y 30 heridos.
A esa relación se suman la ofensiva contra la Base Militar San Lucas, el 28 de febrero de 2026, donde resultaron lesionados 14 uniformados y una aeronave sufrió afectaciones, además del ataque ocurrido el 9 de junio en la vereda La Envidia, en Arenal, Bolívar, que dejó dos soldados heridos.
Según los reportes de inteligencia, el cabecilla mantenía contacto con las Redes de Apoyo al Terrorismo, coordinaba acciones armadas y participaba en el recaudo de extorsiones dirigidas al sector minero, actividad que las autoridades señalan como una de las principales fuentes de financiación de esa estructura del Eln.





