Más de 50 organizaciones de la sociedad civil solicitaron a los candidatos presidenciales Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, así como a sus campañas y a los principales dirigentes políticos del país, comprometerse públicamente a aceptar los resultados de la segunda vuelta presidencial y promover un ambiente de calma entre sus seguidores una vez concluya la jornada electoral.
El pronunciamiento, firmado por entidades como la Misión de Observación Electoral (MOE), Transparencia por Colombia, Dejusticia, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN), sostuvo que las recientes acusaciones de fraude electoral carecen de pruebas que demuestren una alteración de los resultados de la primera vuelta presidencial.
Las organizaciones señalaron que distintas misiones de observación nacionales e internacionales coincidieron en que las votaciones del pasado 31 de mayo se desarrollaron con garantías para los electores y bajo condiciones que permitieron la vigilancia del proceso. Entre ellas mencionaron a la Unión Europea, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la propia MOE.
El documento destacó que el sistema electoral colombiano incorpora varios mecanismos de control durante la votación, el conteo y la consolidación de los resultados. Recordó que los ciudadanos depositan su voto en tarjetones físicos, mientras que los jurados registran manualmente los resultados en los formularios E-14 bajo observación de testigos de las campañas y veedores.
Las organizaciones también citaron cifras de la Registraduría según las cuales el preconteo de la primera vuelta presidencial de 2026 coincidió en un 99,94 % con el escrutinio oficial. De acuerdo con esos datos, la diferencia entre ambos procesos fue de apenas 0,06 %.
Aunque reconocieron la existencia de problemas como el trasteo de votos, el constreñimiento al elector y las dificultades de seguridad que afectan algunas regiones, las entidades insistieron en que esas situaciones deben corregirse mediante controles institucionales y no mediante señalamientos sin sustento probatorio.
El comunicado concluyó con un llamado a preservar la confianza en las elecciones como mecanismo fundamental de la democracia y a respetar la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas.






